Mirarte. Mirarnos. Pero verte de verdad. Sin prejuicios. Sin dobleces.
Darnos las manos. Confiar. Emprender este viaje juntas. Quien sabe. Tal vez llegamos lejos. Tal vez no… Pero lo intentamos. Y lo dimos todo, de verdad. De corazón.
Nos abrazamos. Nos despedimos.
Sabemos que algo cambio para siempre.. Es que cuando tocas con el alma, todo se transforma.. sólo me queda agradecer por este aprendizaje. Y seguir viaje.

Anuncios

Reflexión de invierno.

Hay veces que la vista se nubla, los problemas pesan más que de costumbre. La llama interna parece apagarse.. como si nos hubieran echado un baldazo de agua fría.

Hay días que mi alegría, esa que llevo puesta todos los días, necesita descansar. O se esconde de mi por un rato. Como la extraño! Detesto no vivir mis días así. Es que también debo entender, que sentirse cansado, caído, decepcionado, hasta un poco enojado, también es parte de vivir una vida completa, intensa, variada y rica.

Sé que un día así, no cambia mi esencia. También sé que es parte del equilibrio del universo tenerlo.

Pero como una nena que le niegan su dulce, así me pongo. Caprichosa. Testaturada. Molesta.

Que impotencia me da a mí, que elijo todos los días vivir mi vida positiva y alegre, que me toquen vivir estos días medios apagados, fríos, nublados… Ah! tal vez es por eso que nunca me ha gustado el invierno.

Mi fuego interno pide pausa. Saca el comodín y se resguarda de mi. Se esconde. Me enseña a vivir la vida desde otro lugar, también real. Me enseña a aceptarlo.. otra vez me dice que no puedo tener el control de todo, ni siquiera de el.

En estos momentos, respiro, tal vez, es momento de soltar alguna que otra lágrima pendiente que quedó por ahí.

Me hundo en mi cama y espero con mucha fe que mañana sea otro día.. Con más calor, con más sol, con más fuego, con más alegría. De esos que me gustan vivir.

En esos que me siento más yo que nunca.

Se hace camino al andar…

Tantas caminos. Tanto para elegir, tanto para andar.. tantas posibilidades.

Y uno tan chiquito, tan sujetos a lo conocido, a la zona de confort. Tan atravesados por una historia que, muchas veces, cala tan hondo que nos inmoviliza. Nos paraliza.

Aunque soy consciente de que bajo estas circunstancias el margen de libertad que tenemos no es muy grande (o tal vez el que me gustaría tener) todos los días, lucho pero también convivo, con ello. Lo estiró lo más que puedo.

Con cada paso, lo pongo a prueba, me pongo a prueba. Intento superar mis limitaciones.

A veces con más éxitos, otras no tanto. Pero elijo este camino. El de mi verdad, el de ser lo más fiel posible, a mí misma primero, y luego a las personas y situaciones que me rodean. Porque lo que soy, se proyecta.

Porque cuando muchos eligen el camino del no, de la queja, de la decepción, del buscar afuera lo que hace falta adentro, sin importar que o quién, desesperados por tapar agujeros.. sintiendo que nada tiene remedio, que no se puede..

Yo sigo apostando por el si. Elijo todos los días el camino del riesgo que trae construir algo nuevo.

Y aunque a veces me caigo y me golpeó con una realidad dura, con un mundo que también sabe ser muy cruel. Con el miedo, que siempre es compañero, entiendo que cada caída es enseñanza.

Sé que cada caída me da dolor, pero también me recuerda que estoy viva. Y así me levanto y sigo por acá, buscando, creando.. con la certeza de que la proxima vez, va a salir mejor.

Como explicar lo que se siente cuando uno hace lo que ama.

Hoy comencé formalmente la etapa final de mi carrera: las prácticas profesionales.

Cada experiencia que tuve a lo largo de este trayecto, por más mínimo que fuera, me hizo entender y confirmar aún más que nada sucede por casualidad.

Cada paso nos está preparando para nuestro destino. Todos los momentos son perfectos.

Será casualidad que mi primer “trabajo” sea con mujeres? Digo porque hace años que no sólo estudio, trabajo y milito lo que es la femeneidad y el feminismo, sino que también hace años que estoy en proceso de deconstrucción y reconstrucción.

Y ahora, en un ámbito (casi) profesional, se me presenta la oportunidad no solo de ayudar y hacer mi trabajo sino de empoderarme con ellas y gracias a ellas.

Más que nunca entiendo y hago carne el concepto de sororidad.

Los nervios y la ansiedad se disipan en el momento donde nuestras miradas se encuentran, la empatía fluye.. y la palabra se abre camino.
Deseos, miedos, angustias, risas.. todo vale.
Y mi oido, mi mente, mi alma se entrega a la escucha.

A sentir con el otro. A vivir con el otro..

Una vez más, en tan solo un segundo, todo cobra sentido… se que estoy en el lugar correcto.

So i was thinking about where i would like to get Lost.. and There is no doubt that I wish some place like this.

The Peace, the colours.. the fresh air getting into my soul. Without permission.

Just life happening.

Mi familia española ♥️

Todavía recuerdo el temblor de mis piernas cuando mi avión aterrizaba en el aeropuerto de Valencia. Mi cabeza, un poco embotada después de tantas horas de viaje, mi espíritu curioso y expectante por todo lo que me iba a tocar vivir durante esos 6 meses, no me daba tregua.
Como una caricia/mimo del universo, cai en la casa indicada. Mi familia española, chiquita, pero rebosante de alegría y amor me adoptó y me convirtió en española en tan solo dos segundos.
Hoy era mi cena de despedida. Después de medio año juntos, era tiempo de regresar.
Durante la cena recordamos y nos reíamos del momento en que llegue.. todo lo que no sabía y ellas me enseñaron.
Increíble era pensar que el tiempo se había pasado tan rápido… Y que en realidad se sienta como si toda la vida hubiéramos cenado juntos.. todos coincidimos en que más allá de las diferentes vidas, religiones y culturas.. al final, somos seres humanos y que solo basta una palabra de atención, una escucha empatica, y una mirada sin prejuicios hacia la vida, para superar los límites del espacio y la cultura, y conectar. De manera real. Entre risas y charlas, Juani (mi madre española) sirvió el Asado que cocino para mi ( al menos hizo el intento) para regalarme algo con gusto a hogar. O en realidad, era para decirme que en Valencia también tenía un hogar.. de esos que te sirven tu comida favorita.

Y de repente las hojas verdes y brillantes se tornan amarillas, y de repente no paran de caer…Y llegó el momento De meterse un poco para adentro y ordenar el Placard.. De encontrar ese calor interno.. es que afuera ya hace frío.Y resguardarse es urgente.

A veces caigo en la trampa de Mi ego que no entiende.. el quiere crecer y crecer.. el quiere salir, quiere mostrarse, quiere descubrir que pasa allá afuera, quiere buscar respuestas a todo lo que le sucede, todo lo que le duele.

Y eso es bueno, Pero mi alma sabe que necesita silencio y mucha paciencia. Que Dios y el universo tienen un plan. Y cada paso que doy, es perfecto, y cada camino es personal…

Sabe que necesita paz. Entiende porqué el ego sufre, pero le susurra que eso que le está doliendo, le está enseñando una vez más, que tiene que ceder.. que fluir..Porque este momento es lo que ella necesita para evolucionar, para alinearse cada vez más con su misión. El alma pide lugar… Ella va a sanar.Pero antes, exige que hagamos espacio… (para poder pasar al siguiente nivel)