30, coqueta y próspera.

Todos los 90’ tenemos en la cabeza grabada perfectamente esa escena, cuando un niña muy curiosa y aventurera pide un deseo para su cumpleaños: “deseo tener 30 ser coqueta y próspera” ✨✨✨

Y boom! De repente tenes 30 años. Casi como sucede en la vida misma… que no te das cuenta ni cómo o cuando.. pero llegas.

Sin dudas que a los 30, puedo decir que me siento más coqueta y más próspera… ser independiente y saber que podes elegir para bien o para mal, pero que en última instancia fue tu elección.

La seguridad de que – si hiciste el trabajo en tus 20’ – tu look, tu presencia, tu forma de ser y estar… es más que suficiente y merece por sí misma.

Pero del otro lado, también empezas a encontrarte con otras cosas. De repente hay cargas.. existen duelos y pérdidas cada vez más significativas y no me refiero solo a los que no están en este plano… sino, a vínculos que se disuelven, que se terminan… personas que dejaron huella pero que no son parte de tu vida nunca más.

Comienza la experiencia de sentir la nostalgia de lo que no fue, porque para los 30 ya tomaste varias decisiones: de vida, laborales, de hábitos… uno elige y cuando elige algo pierde otra cosa en esa elección. Un camino, un trabajo, un sueño, un amor..

Y también aparece esa ansiedad porque “ya no tengo 20” y “cuanto más voy a esperar” para hacer ese viaje, para comprar eso que tanto deseo, para enamorarme de verdad y dejar todo por ese amor, para pegar ese salto en mi carrera profesional, o para pegar el volantazo y dedicarme a lo que me apasiona…

Y así uno empieza a sentir la vida en el cuerpo. El cansancio, el estrés, la felicidad, la alegría y la diversión… Es difícil aceptar que llevamos una mochila con nosotros, que ya no andamos tan livianos como antes pensando que todavía somos “chicos”. El peso lo sentimos en el cuerpo.

Pero también existe un espacio y una libertad que tal vez no tengamos en otro momento de la vida… porque, en el mejor de los casos, empezamos a elegir mucho más fieles a quienes somos. Y qué hermoso sentirse uno mismo sin importar qué o quién, no?

Gracias a mis 30 por eso.

Sobre lo vivido..

Es difícil aprender a vivir, y me refiero a aprender a vivir bien. A entender la experiencia, a sufrir, a transitar el duelo, a gozar sin culpa ni peros.

Es difícil aceptar que todo lo que te cala hondo en el alma se queda con vos para siempre. Lo bueno y lo malo. Aunque no lo quieras más, aunque quieras negarlo siempre estará esa huella ahí.. latente, porque te transformó, porque construyó la persona que sos hoy.

Pero que liberador es simplemente aceptarlo y valorar a que punto de tu vida te trajo, y dejar que esas huellas te transformen, y hacer lo mejor de vos con eso que pasó. O hacer lo que puedas. Pero simplemente ser y disfrutarte así.

Cuanta paz trae a veces el soltar el control, entregarse a la vida y vivirla así como viene.

Febrero 24

Cuantas cosas, personas, situaciones, damos por sentado sin percartarnos de lo importantes que pueden ser en nuestra vida.

Algo así como este momento:

Una mañana de silencio con el sonido de lluvia de fondo. En mi hogar, el lugar seguro que me construí para mi y mis seres queridos.

Tomando mate. Uno de mis rituales más viejos.

Soñando pero también planeando cuáles son los siguientes pasos en mi vida. Descubriendo todo lo que hasta este punto de la vida ni siquiera sabía que podía sentir o que podría ser.

Agradeciendo por ese deseo que me habita, ese empuje que siempre me lleva a ir por más, no importa que tan gris este afuera.

Agradeciendo por todas las ayudas, humanas y espirituales ¿por qué no? Que se van presentando como señales y oasis de descanso para mi alma.

Por mucho que de vueltas en mi cabeza, estoy aprendiendo a no resistir, a elegir sabiamente que luchas valen la pena dar.

Y, a disfrutar, en el medio de este trajin, llamado vida.

Té para tres

La vida empezó a doler menos

Empezó a recobrar su brillo natural, los sentimientos empezaron a apagarse lentamente…

La libertad empezó abrirse camino.. las experiencias nuevas se hicieron presente.

Todo empezaba a estar bien. A sentirse bien.

De repente un tropezón, un recuerdo, nostalgia.

Todo lo que fuimos. Todo lo que no llegamos a ser. Y seguramente nunca lo sea.

Hoy no es más parte de este presente. El camino es claro, y por más nostalgia que exista, es otro.

Y esta bien.

A veces, solo se trata de estar en paz con eso. Aceptarlo. Abrazarlo. Con mucho amor…

Y buscar refugio en lo que si hay. En lo que si ES.

Y agradecer. Y abrazar… por todo eso que si esta y que le da sentido a todo.

Gracias a mis personas. A esas que les dan sentido a todo. A pesar de ni siquiera saberlo.

Gracias por sanarme sin saberlo.

Tal vez… en algunos años, les cuente la anécdota y nos riamos juntos.

“No hay nada mejor, no hay nada mejor, que casa”

Notas #2

Otro domingo que se va,

Disfrutando del refugio que construí para mi… disfrutando de mi.

En paz. Todo esta en calma

Inclusive lo que me asusta, lo que me da miedo allá.. fuera de mi control… no me inquieta mas..

Porque dentro mío surge una seguridad

De confiar en que todo lo que es, es perfecto.

Incluso el dolor. Incluso la decepción.

Y nada, nada de eso, me va a impedir

Seguir con pasión mis sueños

Amar y confiar otra vez, a pesar de las cicatrices.

Darlo todo, brindar refugio

Abrir las puertas de mi corazón,

Ser hogar..

Y dar ese salto de fe, una vez más.

El corazón es caprichoso. Como un niño de 5 años que quiere algo y no deja de pedirlo hasta que se lo dan.

El corazón es caprichoso cuando se embriaga del placer, de la satisfacción y la completitud que le genera el sentir amor. Y el sentirse amado.

Muchas veces cuando no prospera… el corazón no lo entiende. Se encapricha en eso que alguna vez sintió… Como si no fuera a sentirlo nunca más.

Como si no existieran otros seres que pudieran generar eso. O inclusive algo mejor.

A veces, todos, nos podemos sentir un poco encaprichados también. Pero en ese mismo momento donde me encapricho, me peleo conmigo misma, porque ¿cómo yo me voy a encaprichar? eso no es posible para alguien racional. Para alguien que sabe lo qué quiere, cuándo lo quiere y cómo lo quiere.

Amigarse con los caprichos del corazón es urgente. Es necesario. Porque una vez que te amigas, y los transitas, como una parte más tuya, de tu sentir, empiezan a integrarse en tu ser y comienzan a pasar…

Porque todo lo que se acepta, te transforma.

Qué sucede..

¿Qué sucede cuando me abro a todas las posibilidades que existen allá afuera?

¿Qué pasa cuando me abro a eso que ni siquiera me imagino?

Cuando me corro un poquito de mi estructura, inclusive de mi propio deseo, de esa ilusión del querer y del desear.

Que alivio sé siente cuando me saco a mi misma del camino y dejo que la vida me muestre todo aquello que esta disponible para mi, y que ni siquiera puedo imaginarme hoy

Cuando me doy un momento de pausa y me dejo encontrar, sorprender.. y me abro a recibir todo lo inesperado, inimaginable, impredecible… y también esas cosas increíbles que pueden ser cuando le dejo un ratito a la vida que me muestre el camino.

Y de repente…

Y de repente paz..

Y de repente, ya no duele tanto.

De repente esa canción ya no dolía…

y la volví a disfrutar.

De repente ya no me importaba tanto

e inclusive me vi apreciando lo bueno.

De repente me vi deseándote el bien

aunque lo mejor que hayas podido tener, lo perdiste.

Y de repente paz,

y de repente alegría.

Y de repente yo siendo la misma de siempre, con la sonrisa más grande que nunca

Los ojos achinados y la mirada adelante

viendo todo lo que había a mi alrededor

esperando por mi…

Y de repente personas y experiencias nuevas

que emoción! Y que ganas..

De repente ya no duele más..

Gracias por lo bueno.

Te di todo

Todo lo que tenía

Todo lo que sentía

Te mostré mis miedos,

Te brindé mi luz, mis ganas

Mi tiempo…

Te invite a soñar una vida compartida

Te sostuve

“sos mi lugar seguro” dijiste alguna vez

Y si,

Construí ese lugar seguro para vos

Hasta que una tormenta se llevó todo

Y ahí me quede, siendo testigo y autora

De la caída

Y vos hiciste todo aquello que a mí me dolía

Y yo, rugí como un león

De enojo

Pero aún más,

De dolor.

Y así, me quedé con el corazón roto

Añorando lo que no pudo ser, ni será

Abrazándome fuerte

Rezando

Para que este dolor pase…

Pero con la certeza intacta de que sí pasará,

Y resurgiré con más fuerza,

Con más poder

Porque seguiré construyendo lugares seguros, para mí

Y para quienes me acompañen en mi viaje

Porque esto soy:

Amor, lealtad, confianza, cuidado.

Te di todo,

Y no me arrepiento de nada

Porque ahora sos vos quien se quedó sin nada

Sos vos quien se quedó con el peso de mi ausencia

Ahora sos vos quien se quedó sin lugar seguro.

Suerte con encontrar otro igual.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar