Volver a las raíces. Soy una convencida de que somos pajaros que vuelan toda una vida. Buscando, encontrando, perdiendo… volviendo a buscar. Pero, parece ser que existen momentos culmines del viaje donde es necesario volver a la raíz. El problema de las raíces es que dan esa sensación de estancamiento, de pausa, de no avanzar.. Volver parece dar esa sensación de retroceder… Volver? Si las raíces siempre van con nosotros a donde sea que vayamos.
Si. Son parte de nosotros.
Es justamente por esto que a veces es necesario, no.. es urgente «volver a pasar». Y esa urgencia esta marcada por tiempo divino, porque cuando llega no la entendemos bien. La despreciamos. La sentimos una jugada del mundo.
Pero en realidad, este es el momento donde el universo te para, y te muestra que, alguna lección, faltó aprender. Porque algo quedo por aceptar. Aceptar.. para soltar y poder ir mas liviano. Seguir viaje. Con mas fuerza.. con esa fuerza y esa entereza que da el saber que uno va con cicatrices pero va liviano, tranquilo, que ya nada pesa… que no existen deudas, ni deudores.. que al final uno aprender a vivir lo que toca y lo que importa es lo que vos hagas con eso. Y si te sale hacer lo mejor, mejor.
Porque la vida también enseña que ahí donde dolió, también sano.
¿Cuántas veces vas a tener que volver, para poder irte realmente?









